NUESTRO ÚLTIMO ADIOS A LUZ MASSIEL
Por Guarocuya Cabral
La muerte es muy difícil de aceptar: tan final y definitiva. Nosotros quisiéramos pensar, no que Luz Massiel se ha muerto sino que hoy ha nacido en el cielo. Qué tranquilidad y paz siente uno si verdaderamente acepta que tenemos nuestro “Ángel de la Guarda” en el cielo que nos guiará aquí en la tierra. Divina coincidencia es la ofrenda de tu vida precisamente el justo día cuando todos los Santos conmemoraban su fecha, cual si anunciara la grata espera de un alma limpia como la tuya.
Todos los que tuvimos la dicha de conocerte Luz Massiel, sabemos de lo humilde, lo amorosa, tierna, leal, y lo extraordinariamente trabajadora que fuiste siempre, sobresalías por tu puntualidad en las obligaciones, ya cuando tu padre llegaba en la mañana a su despacho le esperaba tu informe detallado de producción; igual te recuerdan por tu sonrisa tierna y oportuna para con tus compañeros de la empresa.
Tenías una vida discreta, sin ostentaciones, sencilla, y así mismo eras para tu familia, amigos y compañeros de colegio y de trabajo. Correcta, dechada de virtudes. Dedicaste tu corta vida por entero a tu noble y modélica familia, y a la empresa del tronco común como símbolo de unidad y amor filial. Fuiste la esperanza y la chispa inspiradora de tus padres, su visión estratégica; la austera gerente y el punto luminoso de Macier. En cada rincón de la empresa están tus huellas, y se percibe tu delicado aroma.
Cuánto sacrificio familiar, a cuántos meses y meses de dolor y de angustias se han de sobreponer tus amorosos padres Francisco Quezada y Marina Peña, quienes te demostraron hasta el último hálito de vida lo tanto que te han querido Luz Massiel. Todo, absolutamente todo lo que podían y pudo hacerse humanamente lo hicieron, por ciencia y mejores intenciones no faltaron. Sin embargo Dios, el hacedor de nuestros días decidió hacerte un ángel, y eso eres Luz Massiel en este instante.
Es este el momento de dar las gracias, por parte de tus padres y hermanos; hijo y esposo. Extender la gratitud de la familia a las decenas y centenas de amigos y amigas, parientes, allegados, compueblanos que día a día te tenían a ti Luz Massiel en sus oraciones, no sabemos como agradecer tanta solidaridad tanto despliegue de amor, tantas vibras celestiales que a cada momento se posaban en inmensas bendiciones del Gran Arquitecto del Universo en tu alma y corazón Luz Massiel. Es que tu sufrimiento y el de tu familia acercaron a muchos a Dios.
Solo nos basta recordar tantas escenas de amor y sacrificios de tus amados padres, de tus queridos hermanos, de tu inseparable compañero y esposo quienes permanentemente te acariciaban con ternura y te tomaban de las manos, nunca te dejaron ni un instante solitario en la habitación que ocupabas, llena de relojes, pantallas, equipos y sistemas médicos de quinta generación, de diseños sofisticados, pero ahí también estaban tus recuerdos, peluches, hermosas flores, láminas con imágenes relajantes y para coronar el variado ambiente, justo en el espaldar de tu cama Luz Massiel, una imagen de Nuestra Señora de la Altagracia, Protectora y Reina del pueblo dominicano.
Qué acervo de singulares amigos y amigas abrazaron tus tristezas y alegrías, recuerdo a los cercanos de la casa que te asumieron cual padres guardianes, con tenacidad y firmeza no dejaron de transmitir el calor de hermanos, viajaron una y otra vez cuantas veces fue necesario a llevar ese mensaje solidario, esa ayuda oportuna que nos hace ser humanos.
Que sorprendente y singular ha sido tu despedida, la hemos visto mucho y muchos en el video que fue subido a las redes sociales, te ves hermosa, lozana, juvenil, alegre, profundamente enamorada y tierna, y te escuchamos decir…“te seguiré hasta el final del universo”, palabras presagiantes y con fuerte dosis de gratitud. Luz Massiel eres un ser iluminado porque es noble saber agradecer y eso hiciste, expresaste tu gratitud en bellas prosas para Fausto.
Como cristianos de profunda fe, Francisco y Marina han de expresar al Señor su ofrenda de gratitud y reconocimiento por haberle dado una hija, madre, esposa y amiga con tan excepcionales cualidades. Y se resignan a entender que morir, curiosa y paradójicamente, que es el acto que pone fin a todos los mortales es lo que mas humano nos hace. Por eso su familia desea hacer significar que esta partida de Luz Massiel a lo ignoto aporte a la reconciliación de las almas turbadas y anonadadas, para hacerlas de fe y de correcta conciencia e ideario cristiano.
Luz Massiel te decimos hasta luego con esta despedida
Un hermoso sueño muere de momento,
Te decimos adiós para toda la vida
Aunque toda la vida sigas brillando desde el cielo
Hasta luego Luz Massiel…
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